Nueva téoria de la evolución
Por qué el pollo cruzó la carretera
jueves, junio 6, 2013, 02:20 AM
e61b ¿Por qué el pollo cruzó la carretera? 6 de junio 2013

A continuación encontrarán mi traducción al artículo “Why did the chicken cross the road? Maybe it was looking for its penis” (¿Por qué el pollo cruzó la carretera? Tal vez buscaba su pene) escrito por Christie Wilcox y publicado en el blog “Science Sushi” de Discover el 6 de junio del 2013. (En paréntesis encontrarán mis comentarios).

Advertencia: Lo siguiente puede ser considerado obsceno, particularmente si su empleador encuentra que la lectura sobre los genitales aviares es inapropiada.



Gracias a la investigación detallada de Patricia Brennan y la cobertura fluida de la misma por Ed Yong y Carl Zimmer, una gran cantidad de personas no sólo han oído hablar de lo impresionante del pene del pato, sino que también lo han visto en todo su esplendor explosivo (si no sabe lo que estoy hablando, tome un momento para hacer clic en los enlaces de estas personas - créanme, vale la pena).

Pero mientras que los patos y sus similares aves acuáticas cuentan con estos impresionantes grandes penes, los penes de la mayoría de las aves no son nada de que alardear. El noventa y siete por ciento – de más de 10,000 especies de aves - tienen penes de tamaño reducido o son inexistentes, incapaces de penetración. "Uno de los hechos más desconcertantes de la evolución es la reducción y pérdida del falo en las aves", explica el biólogo Marty Cohn en un vídeo resumen de Cell Press. "Es notable que un grupo de animales eliminara una estructura que es tan importante para la reproducción". Teniendo en cuenta que, como nosotros, los pájaros conciben a través de fertilización interna, se podría pensar que un pene sería esencial. ¿Dé que otra manera es que el esperma del macho se supone conseguiría llegar a la vagina de la hembra?

Aunque los científicos aún debaten acerca de por qué el pollo perdió la mayor parte de su pene, según un estudio publicado esta semana en la revista Current Biology, finalmente, se explica cómo la perdió, un primer paso crucial para desentrañar el enigma evolutivo.

Marty Cohn y sus compañeros de laboratorio en la Universidad de Florida estudian el desarrollo y la evolución de los apéndices, y están particularmente interesados en el rompecabezas del pene de las aves. "En verdad lo que realmente llama la atención es cuando usted ve una especie que se reproduce por fertilización interna y se da cuenta de que carece de un pene, el cual tendemos a considerar como un órgano fundamental para este modo de reproducción", explica la autora principal del estudio, Ana Herrera, pupila graduada de Cohn.

Para llegar al fondo del misterio de los penes aviares, Herrera y su compañera de estudios Claire Perriton, con la ayuda de la licenciada en ciencias Simone Shuster, observaron de cerca el desarrollo de embriones de aves para ver exactamente cuándo y cómo el desarrollo de los micro penes en los pollos divergieron de los bien dotados de sus primos los patos. Encontraron que a través de las primeras etapas de desarrollo, los dos embriones crecen de la misma manera. Los pollos machos comienzan su vida con un pene de formación normal. Pero entonces, en la medida en que el desarrollo progresa, todo cambia. En los pollos, el pene detiene su crecimiento e incluso se encoge, mientras que el pene del pato continúa extendiéndose, hasta finalmente embobinarse.

(El 21 de marzo de 2003 subí a Internet mi libro Cicatrices, nueva teoría de la evolución, que usted puede encontrar en e-libro.net…..Palabras clave: Cicatrices……Autor: Félix Rocha Martínez……Comprar PDF….. En donde expresé que la evolución se repite en el desarrollo (los procesos en testículos, ovarios y hueveras) y la gestación (los procesos en la matriz) cada especie de acuerdo a si misma [al inicio del capítulo 4 y página 29 de la versión impresa].

Los científicos de este artículo se fueron directos a donde se encuentra la información más precisa sobre la evolución: los procesos equivalentes a la gestación en los pájaros).

Cuando el equipo comenzó a examinar estos penes en desarrollo a nivel celular, esperaron que el cese del crecimiento del pene del pollo se debiera a una disminución en la división celular, pero no fue así. "Esperábamos encontrar que faltaba algún factor fundamental de crecimiento", dijo Cohn. En su lugar, la proliferación de vías en el desarrollo de los penes del pato y del pollo eran los mismos, incluso después de la etapa en la que el pene de pollo comienza a retroceder. Puesto que la señal para la ampliación del pene es constante a lo largo del proceso, el equipo se dio cuenta de que el crecimiento del pene tiene que ser controlado en su lugar por la muerte celular.

Lo que consideramos “crecimiento” es realmente el delicado equilibrio entre dos procesos celulares opuestos: la proliferación y la muerte. Cuando las células se multiplican más de las que mueren, las partes crecen, cuando se mueren más de lo que se dividen, las partes se encogen. Dado que los penes de pollo en desarrollo se multiplicaron al mismo ritmo que los penes de pato, el equipo en su lugar observó a la tasa de muerte celular programada, llamada apoptosis. Ciertamente, los penes en desarrollo de los pollos y las aves sin pene mostraron un aumento de la tasa de muerte en la punta, mientras que los penes en formación del pato, el emú y el cocodrilo mostraron mucho menos apoptosis. A continuación, dieron un paso más, la vinculación de la muerte a la expresión de un gen llamado BMP4, una parte de la proteína de la ruta morfogenética ósea (BMP = Bone Morphogenetic Protein), conocido por su papel en la apoptosis. Cuando bloquearon la expresión BMP4 en pollitos en desarrollo, sus penes continuaron creciendo, cuando se indujo en los patos, el crecimiento del pene se detuvo. "Fue sorprendente saber que el crecimiento genital falla en estas aves no debido a la ausencia de un factor de crecimiento crítico, pero debido a la presencia de un factor de la muerte celular", dijo Herrera.

(La palabra “equilibrio” es clave en todo la evolución tal y como lo expresé en el artículo “Evolution´s Next Stage” [La siguiente etapa de la evolución] antes de llegar a los comentarios adicionales. Qué información tan preciosa se puede obtener en los procesos de los testículos, ovarios y hueveras y en la gestación. Es información verificable, y será información ampliable cuando haya mejores elementos de investigación. Si hay a quien no le guste, está abierto para su corroboración y se hubiere errores hay bases para discusión).

Cohn y Herrera fueron rápidos en señalar que el entendimiento de los genitales de las aves tiene implicaciones mucho más amplias. Los órganos reproductivos se desarrollan muy rápidamente y son afectados por más defectos de nacimiento que casi cualquier otro órgano. "A pesar de la alta incidencia de defectos de nacimiento que afectan a los genitales, el desarrollo genital no se entiende bien a nivel genético molecular", explica Cohn. Mediante el entendimiento de la variación en el desarrollo en animales como las aves, Cohn espera arrojar luz sobre las discrepancias en el desarrollo de una amplia variedad de animales, como nosotros. "Este [estudio] nos permite entender no sólo cómo funciona la evolución, sino también para obtener nuevos conocimientos sobre las posibles causas de las malformaciones".

(El subrayado en el párrafo anterior es mío. Es una aceptación de parte de estos científicos de lo correcto que estuve al publicar mi teoría en el año 2003. Por este medio le pido a M. J. Cohn a A. M. Herrera y a su grupo a que hagan un estudio parecido en el ser humano en la etapa de gestación previa a la que tenemos una semejanza con el caballito de mar y ese mismo estudio en esa misma etapa de gestación del simio más parecido al ser humano. Yo no estoy preparado para hacerlo. Soy generador de conceptos en el ramo de la evolución y en el ramo de la interactuación de la sociedad con el medio ambiente. ¿Qué es lo que encontrarán en la etapa de gestación previa a la del parecido con el caballito de mar? Las imágenes de los ediacaranes de ambas especies y se probará que no existe el tronco común y ni siquiera el arbusto [como ya dicen los buscadores de fósiles] y con eso probar definitivamente que la teoría de Carlos Darwin está equivocada. Mi teoría: La evolución se repite en los procesos de testículos, ovarios y hueveras y en la gestación, cada especie de acuerdo a sí misma).

Tal vez lo más interesante de este descubrimiento es que significa que los pollos y otras aves galliformes es probable que no hayan perdido la capacidad de crear un pene completo. Si no que una nueva vía de lucha contra la extensión del pene contrarresta el crecimiento del principio. Sin embargo, si la vía fuese interrumpida por un nuevo evento evolutivo, los penes crecerían.

Esto podría explicar por qué chachalacas, pavas y Pavón Norteño - aves de la familia cracidae – sus machos poseen penes de penetración. Sólo ellos en todo el linaje de los galliformes cuentan con estos apéndices, y el equipo cree que este grupo único no mantuvo sus penes a lo largo de la historia evolutiva, sino que les volvieron a crecer. "A la luz de la filogenia actual, los crácidos pueden haber re-evolucionado un falo copulador", escriben los autores. "Lo que sugiere que los galliformes han retenido la habilidad para reconstruir un falo de un órgano genital rudimentario".

Lo cual, por supuesto, aún deja a los científicos preguntándose por qué los galliformes perdieron sus penes para comenzar.

Algunos han sugerido que la reducción del pene de los galliformes se produjo como un accidente evolutivo o efecto secundario de algún tipo - un fenómeno que los biólogos llaman pleiotropía. La pleiotropía se debe a que hay genes individuales que están involucrados en una serie de rasgos en diferentes partes del cuerpo, por lo tanto una mutación en un gen en particular puede causar cambios en dos rasgos observables no relacionados. Si uno de estos cambios de rasgo es muy beneficioso, ambos cambios podrían quedarse, incluso si el otro es menos que ideal. Cuando se trata de las aves y los penes, sabemos (gracias sobre todo al trabajo de Cohn y Herrera) que los mecanismos moleculares que controlan el desarrollo no son exclusivos de órganos genitales. Las mismas redes de genes también controlan la formación de las extremidades, el intestino, el sistema nervioso, el muscular, e incluso las plumas. Es posible, entonces, que el cambio en el desarrollo de cualquiera de estas características podría haber alterado el desarrollo del pene.

Sin embargo, muchos científicos consideran que la idea de que el pene pudiera ser tan "accidentalmente" perdido es poco probable. La reducción de un apéndice tan importante no podía haber sido fácilmente superado por los beneficios en otras áreas, en su opinión, por lo tanto la selección en el pene mismo habría tenido que entrar en juego en algún momento, al menos de manera estabilizadora. En otras palabras, la reducción del falo tenía que haber sido un poco ventajosa. Muchas hipótesis alternativas han sugerido presiones selectivas que empujaron la pérdida del pene en los galliformes, el costo de volar con un miembro pesado o la falta de necesidad de la penetración profunda fuera de los medios acuáticos, pero la razón más fuerte alrededor de la idea es la selección hecha por la hembra. Para que ocurra la fertilización en ausencia de un pene, las hembras tienen que cooperar con sus posibles compañeros. En la mayoría de las aves, la hembra debe presentar su cloaca y acercar la vagina antes de que el macho pueda inseminarla. Este comportamiento da el control total a las hembras durante el acto literal de sexo, así como la paternidad. A diferencia de los patos machos, los pollos machos no pueden violar de sus compañeras sexuales o de forzar la cópula, tienen que convencer a la hembra que valen la pena, o no hay nada. Punto.

Este hecho sugiere que la selección sexual puede ser el culpable de los pequeños penes, y sugiere que las hembras galliformes originales prefirieron aparearse con machos mal dotados, si la razón más importante era afirmar la elección de pareja, evitar la violación, evitar enfermedades de transmisión sexual, o incluso terminar el acto con rapidez para evitar la depredación.

(En el ser humano mientras el hombre engendra, la hembra concibe, gesta, pare, amamanta y cría. El hombre, de origen, está diseñado para gozar a la mujer, pero la excelencia de la relación sexual del hombre está en las manos de la mujer. La excelencia de la relación sexual de la mujer también está en las manos de la mujer [Lo que es más, el mundo está en las manos de la mujer].

Una mujer que adopta la postura de piedra de afilar y espera a ver que le hace el hombre para ver si lo goza, tarde o temprano terminará decepcionada, desilusionada. La mujer que más goza al hombre es aquella que se propone administrar la sexualidad del hombre con la meta de hacerlo que la goce a ella el máximo posible. Cuando ella goza hacerlo que le falte el aire, hacerlo sentir que dos manos para acariciarla son insuficientes y colmarlo de espasmos sexuales, es cuando ella va a gozarlo más.

Si el mundo sexual de las aves está a cargo de las hembras, el mundo sexual de los seres humanos está a cargo de las mujeres.

Dar una explicación científica del hecho en los seres humanos pudiera tomar mucho tiempo. Dar una explicación religiosa toma mucho menos tiempo:

Dios creó al ser humano hermafrodita, autosuficiente, auto reproductivo, prácticamente perfecto, a la imagen de Dios. No necesitaba de nadie y por lo mismo nadie la necesitaba. Y en ese medio ambiente se llenó de soledad. Y la hermafrodita clamó al cielo: Señor, me siento sola, y Dios vio que no era bueno que estuviera sola y le dijo: Te voy a dar compañía carne de tu carne y huesos de tus huesos. Y la hermafrodita parió un varón, descripción perfecta de carne de su carne y huesos de sus huesos, él salió del vientre de ella.

Al hombre Dios lo hizo ansioso de mujer en exceso, lo que es más, lo hizo violador sexual de nacimiento.

La única manera de quitarle lo violador es a través de un proceso de toda la vida de enseñanza en el amor, sin lugar a dudas, mucho trabajo.

Ciertamente, la soledad se quita con trabajo terapia. Es prescripción divina.

Si la mujer no cumple sus responsabilidades será la primera en pagar las consecuencias.

Sin embargo, cumplir sus responsabilidades no es un castigo, es la fuente de felicidad:

Hacer
Lo que se debe de hacer
Termina por ser
Todo un placer.

Una mujer que educa a un hijo en el amor, cuando este crezca defenderá a su madre con su propia vida y jamás golpeará a una mujer para gozarla sexualmente.

Una mujer que no educa en el amor a un hijo se expone a que cuando este crezca hasta ella misma viole o cuando menos violente.

Si la mujer quiere que el estado le haga su trabajo de educar en el amor y castigue a aquellos que no pasen las pruebas de esa educación, los resultados serán:

1.- Hombres que huyen de sus familias y se convierten en errantes.

2.- Hombres que huyen de su sexualidad y se convierten en homosexuales.

3.- Hombres que huyen de su vida y se suicidan.

Estos lineamientos inciden de manera irregular dado que entra en juego el libre albedrío de cada varón.

El hombre está hecho para la mujer, para que ella a través de educarlo en el amor toda la vida se aleje de la soledad. Dios no le está pidiendo a la mujer algo para lo que no está diseñada [tiene mejor diseño de cuerpo y cerebro que el hombre y además el hombre tiene el cerebro modificado para que la busque, la añore, la ansíe y la goce. La vuelva a buscar, la vuelva añorar, la vuelva ansiar y la vuelva a gozar. Para el hombre la mujer no solo es un gusto, es una necesidad. El hombre está hecho para la mujer, pero de nada sirve si la mujer no lo acepta. Si ella no lo acepta, seguirá en soledad a pesar, o debido a la perfección de su diseño.

Varias generaciones después de la llegada del primer varón al grupo de hermafroditas hebreas, las mujeres en que estas degeneraron fueron aprendiendo de las idiosincrasias de sus varones. Y Dios les repitió lo que en ocasión del nacimiento del primer varón del grupo les dijo anteriormente: ¿En verdad quieren que se les quite la soledad?, pues cuiden a la compañía que les he dado, las necesitan toda la vida.

Por esta razón cambiaron la Biblia para que dijera que el hombre fue el primer ser humano creado. Si bien es una mentira llenaba con precisión el encargo divino de cuidar la compañía ofrecida. El hombre necesita sentirse el número uno, el mejor. Y ¿les habrá importado algo enfrentar a la ciencia contra la religión? No, ni en lo más mínimo, era más importante seguir instrucciones divinas, lo demás era lo de menos.

En arameo la Biblia dice el equivalente a “Y Dios creó al hombre-mujer, así lo creó Dios. Y el traductor escribió: Y Dios creó al hombre y a la mujer, así los creó Dios.

Hoy en día, la mujer pudiera aprender una lección de aquellas damas. El único hombre inútil que hay es aquel a quien las mujeres que lo rodean así lo hicieron).

Ahora que conocemos los detalles moleculares de cómo los galliformes perdieron sus miembros, los científicos pueden reducir poco a poco las diferentes opciones y tratar de averiguar qué hipótesis refleja mejor la realidad. Por ahora, Cohn y Herrera están dejando ese debate a los biólogos evolutivos y ecologistas. "Estudiamos el desarrollo embrionario en una amplia gama de especies", dijo Herrera. "Si bien preguntar por qué sucedió esto es fascinante, como biólogos del desarrollo, nos mostramos interesados en descubrir cómo se produjo este cambio" - y lo descubrimos. Desde la perspectiva del desarrollo, se cierra el caso de los penes aviares que faltan.

"Cualesquiera que sean las fuerzas evolutivas que llevaron a este cambio, los programas de búsqueda, a nivel genético, dieron lugar a un cambio en la regulación de la expresión de BMP4, lo que hace que el falo embrionario retrocediera debido a la muerte celular programada”.

(Si se pusieran a estudiar todos los procesos en la gestación del ser humano, nos podrían otorgar un relato de la evolución del ser humano desde el inicio hasta el presente, sin eslabones perdidos.

Y si se pusieran a estudiar todos los procesos en la gestación o en la reproducción de otras especies, nos otorgarían un comparativo de la evolución de esas especies con el ser humano.

Y si se pusieran a estudiar todos los procesos en testículos, ovarios y hueveras, adicionalmente nos relatarían que asociaciones de invasiones de bacterias y virus fueron las que provocaron cada etapa de gestación o proceso de reproducción. Qué maravilla es que estos científicos ya hayan tenido la experiencia de estudiar evolución a través de la gestación).

Disponible para pláticas sobre mi teoría.

Félix Rocha Martínez
www.cicatrices.com.mx
frocham@yahoo.com
Saltillo, Coahuila, México
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Commentaries to “Evolution's Next Stage”
lunes, abril 15, 2013, 03:06 AM
i60b Commentaries to “Evolution's Next Stage”, April 15 2013

The following is a transcription of the article “Evolution's Next Stage” published by Discover magazine from the March 2013 issue, written by Steven Kotler. My commentaries are in parenthesis.

Driven by technological advances, humans are changing faster than ever. Coming soon: Our next stage, Homo evolutus.

more

Evolution is like a search engine, though not a very good one. We’re not talking Google. We might be talking Google drunk, blindfolded, on crutches, and with a frontal lobotomy.

This is why the Nobel laureate François Jacob described evolution as a tinkerer, not an engineer. Engineers know where they’re going—they have an aim, a plan. Tinkerers are just fastening parts together, sticking this bit onto that in an ongoing exploration of functional possibilities, with no goal in mind.

(Evolution is the cumulus of changes, it is history.

The guideline of evolution is the pattern of changes.

A wrong pattern of changes send us to the reality that we could be talking of a “Google drunk, blindfolded, on crutches, and with a frontal lobotomy”.

This is why the Nobel laureate François Jacob described evolution as a tinkerer, not an engineer. Engineers know where they’re going—they have an aim, a plan. Tinkerers are just fastening parts together, sticking this bit onto that in an ongoing exploration of functional possibilities, with no goal in mind. Example of all this is the search of fossils partially human and partially simian. If the original concept is a pattern of changes that shows an ape evolving into a human being and this pattern of changes is wrong, then, all work done based on this concept is wrong. We are talking of more than 150 years of misinforming people, wasting without mercy time and money for being obstinate in the wrong pattern of changes.

The pattern of changes in my theory is one easy and verifiable:

Evolution is repeated in the processes of the ovaries, testicles and spawn and in the processes of gestation each species according to its own. If you want to put it in other words try this one: Evolution is repeated in the processes of reproduction of each species. A summary of this theory you can read it in my response, in this same blog, to Richard Dawkins´s article “The Angry Evolutionist”.

With this theory there is not resignation, there is not pessimism, you do not come out with “what we have is not good but it is the best we have”, as many scientists have said. Neither do you express the pessimism of fossil searchers when they say “The common trunk does not exist and maybe not even a bush”).

The insight that the evolutionary search engine proceeds blindly, and therefore gradually, came from Charles Darwin. He realized that because resources are often scarce, organisms are always in competition with one another. In the endless battle, those individuals who happen to possess some slight innate advantage will flourish and pass along that advantage to their descendants. By this method, new species could be created, one imperfect change at a time, but this process certainly was not going to happen quickly.

(The new species are never created derived of others. They are generated microscopically. Occasionally the species evolve [are modified] dramatically, but they keep on being the same species: a caterpillar [the silk worm] envelops itself in a pupa and later comes out of it as flying insect. It is the same species greatly evolved. A new species was not generated. The ediacarans were transformed in species traceable to the present in the Triassic, but they are not new species. They are the same species as before but evolved to an unrecognizable extent. In each species the transformation of an individual was in one generation, but the whole species could take a long time).

Historically, only a tremendous geological shift, like a meteorite impact or an ice age, has broadly sped up the process. What these shifts provide is a wedge that opens up novel ecological niches, new possibilities for the search engine of evolution to explore. This fits-and starts hypothesis [pdf], what evolutionary theorists Stephen J. Gould and Niles Eldredge dubbed “punctuated equilibrium” in 1972, helps explain the seemingly sudden appearance of new species in the fossil record.

(Although the tremendous geological shifts, like meteorites impacts or ice ages broadly sped up the processes of changes, the little changes day by day (and for that reason more important) generate the diversity within the species. For example: In Discover’s blog “Not Exactly Rocket Science” it was published on December 5th, 2012 the article “The Catfish that strands itself to kill pigeons” lets us know that in Southwestern France, as the River Tarn winds through the city of Albi, the European catfish 1 to 1.5 meters long on the gravel beach of a small island have learned how to kill birds, lunging out of the water, grabbing a pigeon, and then wriggling back into the water to swallow their prey. If this practice sticks beyond generations, this fish could adapt itself and become a specific variety of catfish without any geological change. The article also lets us know other species with this strange behavior. Among them are the bottlenose dolphins from South Carolina, which drive small fish onto beaches and Argentinian killer whales, which swim onto beaches to snag resting sealions.

The seemingly sudden appearance of “new species” in the triassic fossil record is not the appearance of new species but the evolution of previously existent species through drastic changes).

But really, there is nothing all that sudden about it. According to researchers, those periods of punctuation span roughly 50,000 to 100,000 years. Fossils just don’t keep very good records.

(In the specific case of the ediacarans it was of several hundred thousand years).

Mostly, natural selection is a plodder’s game. Sure, one individual might be significantly taller or smarter or more long-lived than his peers, but no matter how beneficial the variation, extremely long stretches of time are required for it to spread across an entire population.

(To begin with, if natural selection would function a forest would end with only one tree species and with that it would direct itself to destruction the day that a plague would appear that the tree species could not tackle. If the plague destroys one tree it would destroy the complete forest, ending as a desert. The rule that does function is the equilibrium. The strength of a lion is not comparable to the strength of a gazelle. But thanks to the speed of the gazelle, not all the occasions of encounters the gazelle ends in the lion’s stomach. The more success a lion has the sooner it will not have gazelles to eat. At the end the equilibrium is restored. We have destroyed nature’s equilibrium, we have to pay the consequences).

That was supposed to be the rule, at least.

(Rule that for more than 150 years scientists did not learn that it does not function).

Additional commentaries

My theory neither does it have to abide to the good wishes of magnificent concepts: Computing is more powerful by the day.

In the February 2005 issue of Discover magazine, Carl Zimmer wrote the article “Testing Darwin” in which the digital organisms that reproduce themselves thousands of times faster that the common bacteria, are beginning to solve some of the biggest unanswered questions about evolution. It is a magnificent article that is not pessimistic even though it is loaded with praises to Charles Darwin.

Through this medium I want to request Mr. Carl Zimmer to update us the information he has given us. Eight years have passed by since the publication of the article and with the digital organisms reproducing themselves thousands of times faster than common bacteria surely they would have answered many other questions about evolution.

Another expert on evolution via computer, electrical engineer Perry Marshall, is a joy to read for his positiveness and confidence in his work, however, he does not give us the shift pattern of evolutionary changes, leaving it elusive from origin to the present.

One of the reasons for the importance of the shift pattern is that it allows prediction. In the article "Request to Marguerite Humeau and Bart de Boer: Big Idea: Ancient Voices Bring Back to Life" we are informed that Marguerite Humeau and Bart de Boer managed to make replicas of organs that generated sounds when the fossils from which they came were alive. They managed to play the sounds that the fossil "Lucy" did when she lived. How did she sound? Like a monkey. Through this blog I requested these people to do the same job with the fossils of the Boskops to make a comparison with "Lucy", with apes of the present and of the fossil they say are precursors of man. Today I request to do their work with a human fetus that has the peculiarity of having, in proportion, 30 percent more skull capacity than a human skull of today.

My prediction is that the sound device of the Boskops and a human fetus that has the peculiarity of having, in proportion, 30 percent more capacity than a human skull of today, will sound equal or similar [due to normal differentiation between people of the same group].

Charles Darwin, given that he also gave a shift pattern predicted: whenever there will be more science, they will find that it is true what I have said. However, although there is a lot of more science, scientists are still looking for the historic time of the separation of apes and humans, without having “advanced” beyond speculating that the date is getting further into the past. The other darwinian pattern of changes runs with the same luck: A common trunk that every time it divides in branches it encounters a missing link. What is it that they have? Nothing.

The science of computing every day is more powerful, that is not put into doubt. Nevertheless, it continues being good wishes that computing will give us the solution, given that it has not meant to find the pattern of changes that reflects evolution, something that I presented 10 years ago: Evolution is repeated in the processes in ovaries, testicles and spawn, and in the processes in gestation, each species according to its own. My question: ¿What is so difficult about it? Or, ¿is it just that Charles Darwin did not say it?

A scientist that knows about embryology, the moment he or she captures the concept behind my theory is ready to participate in expanding the value added of that knowledge he or she already has, given that not only knows about embryology, but also about evolution, and he or she is ready to expand his or her knowledge to those of us who love the field of evolution.

The same happens to those who know of ancient history, linguistics, psychology and many more people. As soon as they grasp the basic concept of my theory, they can expand us our knowledge about evolution.

Available for talks over my theory

Felix Rocha-Martinez
www.cicatrices.com.mx
frocham@yahoo.com
Saltillo, Coahuila, Mexico
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La siguiente etapa de la evolución
lunes, abril 15, 2013, 02:53 AM
e60b La siguiente etapa de la evolución, 15 de abril de 2013

A continuación encontrarán mi traducción del artículo Evolution’s Next Stage publicado en la edición de Marzo de 2013 de la revista Discover escrita por Steven Kotler. En paréntesis encontrarán mis comentarios.

La siguiente etapa de la evolución

Impulsados por los avances tecnológicos, los humanos estamos cambiando más rápido que nunca. Próximamente: nuestra siguiente etapa, Homo evolutus.



La evolución es como un motor de búsqueda, aunque no muy bueno. No estamos hablando de Google. Podríamos estar hablando de un “Google” borracho, con los ojos vendados, con muletas y con una lobotomía frontal.

Esta es la razón por la que el premio Nobel François Jacob describió la evolución como un pillo remendón y no un ingeniero. Los ingenieros saben a dónde van, tienen un objetivo, un plan. Los pillos remendones terminan por unir los elementos del conjunto, pegan un fragmento a otro él cuál es parte de una continua exploración de las posibilidades funcionales, sin ningún objetivo en mente.

(La evolución es el cúmulo de cambios, es historia.

La directriz de la evolución es el patrón de cambios.

Un patrón de cambios equivocado nos manda a la realidad de que pudiéramos estar hablando de un “’Google’ borracho, con los ojos vendados, con muletas y con una lobotomía frontal.

Esta es la razón por la que el premio Nobel François Jacob describió la evolución como un pillo remendón y no un ingeniero. Los ingenieros saben a dónde van, tienen un objetivo, un plan. Los pillos remendones terminan por unir los elementos del conjunto, pegan un fragmento a otro él cuál es parte de una continua exploración de las posibilidades funcionales, sin ningún objetivo en mente”. Ejemplo de todo esto es la búsqueda de fósiles parcialmente humanos y parcialmente simios. Si el concepto original es un patrón de cambios en donde se muestra a un simio evolucionando a ser humano y este patrón de cambios está equivocado, entonces todo el trabajo hecho con base a ese concepto está equivocado. Y estamos hablando de más de 150 años de estar mal informando a la gente, de desperdiciar sin misericordia tiempo y dinero por estar aferrados a un patrón de cambios equivocado.

El patrón de cambios en mi teoría es uno fácil y verificable: La evolución se repite en los procesos de ovarios, testículos y hueveras y en los procesos en la gestación cada especie de acuerdo a sí misma. Y si alguien lo quiere poner de otra manera trate esta otra: La evolución se repite en los procesos de reproducción de cada especie.

Un resumen de esta teoría la puede usted leer en mi respuesta, en este mismo blog, al escrito de Richard Dawkins “The Angry Evolutionist” [Un evolucionista enojado].

Con esta teoría no hay resignación, no hay pesimismo, no hay conque “Lo que tenemos no sirve pero es la mejor opción”, como lo han dicho muchos científicos. Tampoco se expresa el pesimismo de buscadores de fósiles cuando dicen “el tronco común no existe y a la mejor ni siquiera el arbusto”).

El “conocimiento” de que el motor de búsqueda evolucionista procede a ciegas y por lo tanto gradualmente, proviene de Carlos Darwin. Él se dio cuenta de que debido a que los recursos suelen ser escasos, los organismos siempre están en competencia unos con otros. En la batalla sin fin, los individuos que suelen poseer alguna ventaja innata leve van a florecer y pasarán esa ventaja a sus descendientes. Mediante este método, las nuevas especies pudieran ser creadas, un cambio imperfecto a la vez, pero este proceso no puede suceder rápidamente.

(Las nuevas especies nunca son creadas por derivación de otras. Son generadas microscópicamente. Las especies en ocasiones evolucionan [se modifican] dramáticamente, pero siguen siendo la misma especie: una oruga [el gusano de seda] se envuelve en una pupa y a su tiempo sale de ella como una polilla voladora. Es la misma especie evolucionada enormemente. No se generó una especie nueva. Los ediacaranes se transformaron en especies rastreables al presente en el triásico, pero las especies transformadas no son nuevas especies. Son las mismas especies anteriores pero evolucionadas de manera irreconocible. En cada especie los cambios se llevaron a cabo en un individuo de una generación a la que sigue, pero el proceso para toda la especie pudiera tardar mucho tiempo).

Históricamente, sólo un tremendo cambio geológico, como un impacto de un meteorito o una edad de hielo, en términos generales ha acelerado el proceso. Lo que estos cambios ofrecen es una cuña que abre novedosos nichos ecológicos, nuevas posibilidades para explorar del motor de búsqueda de la evolución. Esta hipótesis de lo que los teóricos evolucionistas Stephen J. Gould y Niles Eldredge en 1972 llamaron "equilibrio puntuado" ayuda a explicar la aparición aparentemente repentina de nuevas especies en el registro fósil.

(Si bien los tremendos cambios geológicos, como el impacto de un meteorito o una edad de hielo aceleran el proceso de cambios, los pequeños cambios del día con día [y por ésa razón más importantes] generan la diversidad dentro de las especies. Por ejemplo: El blog “Not Exactly Rocket Science” de Discover publicó en diciembre 5 de 2012 el artículo “The Catfish that strands itself to kill pigeons” [El pez bagre que se vara a sí mismo para matar pichones] nos da a conocer que en el suroeste de Francia al tiempo en que el río Tarn discurre por la ciudad de Albi, el bagre europeo de 1 a 1.5 metros de largo en la playa de grava de una pequeña isla aprendió a vararse momentáneamente, lanzándose fuera del agua, atrapando un pichón, sacudiéndose para regresar al agua para tragar su presa. Si la práctica se convierte en costumbre y trasciende las generaciones, el animal pudiera modificarse y convertirse en una variedad de bagre sin que hubiere cambios geológicos de por medio. El artículo también da a conocer otras especies con este extraño comportamiento. Entre ellas se encuentran los delfines “nariz de botella” en Carolina del Sur, Estados Unidos, que empujan peces a las playas, y las ballenas asesinas de Argentina que cazan leones marinos que se encuentran en playas descansando.

La aparición aparentemente repentina de “nuevas especies” en el triásico del registro fósil no es la aparición de nuevas especies sino la evolución de especies previamente existentes a través de cambios drásticos).

Pero en realidad, no hay nada de repentino al respecto. Según los investigadores, los períodos de puntuación abarcan aproximadamente 50,000 a 100,000 años. Los fósiles no llevan registros muy buenos.

(En el caso específico de los ediacaranes fue de varios cientos de miles de años).

Mayormente, la selección natural es un juego laborioso. Claro, una persona podría ser significativamente más alto o más inteligente o más longeva que sus compañeros, pero no importa los beneficios que la variación le dé, tramos muy largos de tiempo son necesarios para que se extienda a través de toda una población.

(Para comenzar, si la selección natural funcionara un bosque terminaría con una sola especie de árboles con lo que el bosque se encaminaría a su destrucción el día que apareciera una plaga a la que no pudiera enfrentar exitosamente, si destruye a un árbol los destruye a todos y terminaría el bosque convertido en desierto. La regla que si funciona es el equilibrio. La fuerza de un león no es comparable con la de una gacela. Pero gracias a la velocidad de la gacela no en todas las ocasiones de encuentros la gacela termina en el estómago del león. Entre más éxito tiene el león más pronto se acaba su comida y menos éxito tendrá a futuro. Al final se mantiene el equilibrio. Hemos destruido el equilibrio de la naturaleza, tenemos que pagar las consecuencias).

Esto se suponía que era la regla, por lo menos.

(Regla que en más de 150 años los científicos no aprendieron que no funciona).

Comentarios adicionales

Mi teoría tampoco se atiene a los buenos deseos de magníficos conceptos: La computación es cada día más poderosa.

En la edición de febrero de 2005 de la revista Discover, Carl Zimmer escribió el artículo “Testing Darwin” (Darwin a prueba) en el cual los organismos digitales que se reproducen miles de veces más rápido que la bacteria común están empezando a resolver algunas de las mayores preguntas sin contestar de la evolución. Es un magnífico artículo que no es pesimista aun cuando está cargado de alabanzas para Carlos Darwin.

Por este medio quiero pedirle a Carl Zimmer que nos actualice la información que en él nos dio. Ya pasaron 8 años de su publicación y con los organismos digitales reproduciéndose miles de veces más rápido que la bacteria común seguramente ya contestaron muchas otras preguntas sobre la evolución.

Otro experto de la evolución a través de la computación, El ingeniero electricista Perry Marshall, es una alegría leerlo por su positivismo y confianza en su trabajo, sin embargo, no nos da el patrón de cambios evolutivos, quedando estos sin concretarse del origen al presente.

Una de las razones de la importancia del patrón de cambios es que permite el vaticinio. En el artículo “Solicitud a Marguerite Humeau y a Bart de Boer: ‘Big Idea: Bring Ancient Voices Back to Life’ [Gran idea: Regresar vida a las antiguas voces]”, nos informan que la jovencita Marguerite Humeau y Bart de Boer lograron fabricar réplicas de los órganos que generaban sonidos de fósiles como cuando los seres de donde provinieron estaban vivos. Lograron reproducir los sonidos que el fósil “Lucy” hacía cuando ella vivía. ¿Qué sonidos hacía ella? Los de un mono. A través de este mismo blog les solicité a estas personas elaborar el mismo trabajo con los boskops para hacer un comparativo con “Lucy”, los simios del presente y los de fósiles que dicen son precursores del ser humano. Hoy le agrego a la solicitud que hagan su trabajo con un feto de ser humano que tenga la peculiaridad de tener, en proporción, 30 por ciento más de capacidad craneana que un ser humano del presente.

Mi vaticinio es que el aparato de hacer sonido de los boskops y el de un feto de ser humano que tenga la peculiaridad de tener en proporción 30 por ciento más de capacidad craneana que un ser humano del presente harán sonidos iguales o similares [debido a la diferenciación normal entre seres del mismo grupo].

Carlos Darwin, dado que también tenía patrón de cambios, vaticinó: Allá cuando haya más ciencia, encontrarán que es cierto todo lo que he dicho. Sin embargo, a pesar de que hay mucha ciencia, los científicos siguen buscando el momento histórico de la separación de los simios de los humanos, sin “avanzar” más allá de especular que la fecha es cada vez más lejos en el pasado. El otro patrón de cambios del darwinismo corre la misma suerte: Un tronco común que cada vez que se divide en ramas se encuentra con un eslabón perdido. ¿Qué tienen? Nada.

La ciencia de la computación es cada día más poderosa, de eso no cabe duda. Sin embargo, siguen siendo buenos deseos el que la computación nos dé la solución, dado que eso no ha significado encontrar el patrón de cambios que refleje la evolución, algo que yo ya presenté hace 10 años: La evolución se repite en los procesos de ovarios, testículos y hueveras y en los procesos de la gestación, cada especie de acuerdo a sí misma. En esos 10 años ha habido muchos conocimientos adicionales, sin embargo no he cambiado para nada el concepto original. Mi pregunta: ¿Qué es tan difícil de creer en la teoría? O, ¿Acaso es solo que Carlos Darwin no lo dijo?

Un científico que sabe acerca de embriología, el momento que capta el concepto base de mi teoría ya está listo para participar en ampliar el valor agregado de los conocimientos que ya tiene dado que no solamente sabe de embriología, sino también sabe de evolución y ya está preparado para ampliar los conocimientos de aquellos a quienes nos gusta el campo de la evolución.

Lo mismo pasa con el que sabe de historia antigua, de lingüística, de sicología y mucha gente más. Tan pronto capten el concepto base, ya nos pueden ampliar el conocimiento sobre la evolución.

Disponible para pláticas sobre mi teoría

Félix Rocha Martínez
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Commentaries to How Life Got Complicated
miércoles, marzo 13, 2013, 04:58 AM
i59b Commentaries to How Life Got Complicated, March 13, 2013

Following is a transcription of the article How Life Got Complicated found in Discover, October 25, 2012 written by Douglas Fox. In parenthesis you will find my commentaries.

In China’s Guizhou Province, a thin band of rock crowded with fossils smaller than poppy seeds may reveal the origin of all the animals that ever lived.



For decades the Chinese mined a phosphorus-rich layer of rock that winds through the hillsides of Guizhou Province and used it to make fertilizer for rice paddies. Then, in the 1980s, several geologists noticed fossils embedded in that layer, which they called the Doushantuo Formation. Viewed under a microscope, the fossils were exquisite—spherical and segmented on their surface, like a blackberry. Most people believed they were ancient algae.

Entranced by the forms, a paleontology student named Shuhai Xiao brought several hundred pounds of the rock to Harvard while working on his Ph.D. there in the 1990s. He noticed that the fossils, though all the same size, consisted of different numbers of cells: one, two, four, eight, and so on, up to around 1,000, roughly doubling with each increase. Xiao knew that it was unusual for a mature organism to stay the same size while undergoing successive rounds of cell division. Animal embryos, however, do so regularly. Xiao compared the fossils with modern embryos and concluded that he was looking not at algae but at something far more breathtaking: embryos of some of the first animals on Earth.

(My theory specifies: Evolution is repeated in the development [processes that are carried on in ovaries, testicles and spawn] and in gestation [the processes that are carried on in the womb] each species according to its own [Obteinable in Spanish in Internet in www.e-libro.net Cicatrices nueva teoría de la evolución, Félix Rocha Martínez, and these fossils describe what goes on in the womb after the union of an ovule and a spermatozoid]).

Xiao’s discovery illuminated a long-standing mystery. All major groups of animals—an entire kingdom of multicellular life that today includes insects, worms, shellfish, starfish, sea anemones, coral, jellyfish, and vertebrates like us—bloomed suddenly in the fossil record during an evolutionary extravaganza known as the Cambrian explosion, which occurred 530 million years ago. But genetic studies of modern animals had suggested that all of these creatures evolved from a single-celled ancestor that lived at least 100 million years before that, leaving a huge gap between the estimated origin of animals and the appearance of the earliest known animal fossils.

Xiao’s embryos helped fill that gap.

(The “bloomed suddenly” is not a Darwinian concept. The Cambric explosion was the transformation of the ediecarans to beings that from then on are possible to recognize them as the ancestors of present species. In the case of the human being, I handle the possibility that the ediecaran named Dikensonia mutated into a being with the appearance of sea horse: big headed, big belly, big tailed, without extremities as I explained it in the article “Response to ‘The Angry Evolutionist’”, first part in this same blog, stating with clarity that if you do not have a pattern of changes well established, it would be impossible to know which are the ancestors of these creatures that could lead you to the mistake, for example, that the turtles were created without ancestors. Please read my article “The Evidence of Turtle Evolution”. Any other evolution theory that does not include a pattern of changes, independently of how good it sounds, it would be incomplete. For example, Electrical Engineer Perry Marshall has the fabulous concept of bringing together biology and computing, nevertheless, his studies have not taken him to a pattern of changes [not that I know of]. The theory falls short. I do not doubt that sooner or later he can infer the pattern, given that biology has many branches of knowledge and one of them may lead him to stumble into the pattern. Nevertheless, that work is already done. The day that Engineer Perry Marshall decides to bring together my theory with computing in which he is an expert, we would have short term results and we would all gain time).

One Mystery Leads to Another

The fossils also raised new questions. Why had adult specimens of the creatures never been discovered? And was it valid to compare decayed, fossilized tissue with living embryos? Philip Donoghue, a colleague of Xiao’s at the University of Bristol in England, worried that the comparison might be misleading, since decay can affect the structure of organic remains. In 2005 he decided to find out whether modern embryos decay into something resembling what Xiao had found. He took brine shrimp embryos, asphyxiated them, and watched for 18 months as they broke down in tubes of seawater. The results looked exactly like the Doushantuo fossils. “That told us the animal embryo hypothesis was a good one,” Donoghue says.

(Corroborated, they are animal embryos. All the embryos look alike, have the appearance of being equal, but they are not. The genetic composition is different and in posterior stages of evolution in which each species carries on different virus and bacteria associations, they will be differentiated more and more).

But the fossils’ identity was not settled yet. A few years later, in 2011, Donoghue’s postdoc John Cunningham inadvertently raised new questions about them. One day Cunningham subjected a Doushantuo fossil to X-ray tomography (a 3-D scan) and obtained a beautiful image of its interior. This particular fossil was slightly different from most of the others, peanut-shaped instead of spherical. People had seen such oddly shaped fossils before and assumed they were embryos that been crushed before fossilizing. But Cunningham was stunned by what the X-ray revealed. On its inside the fossil wasn’t crushed at all. It was magnificently preserved, just like Xiao’s embryos—but instead of fewer than 1,000 cells, it contained half a million. In one stroke, this peanut-shaped fossil overturned Donoghue’s thinking. Despite the encouraging brine shrimp studies, he conjectured, the Doushantuo fossils weren’t embryos after all.

In an embryo, Donoghue explains, “you’d expect tissues, even organs, to develop by the time you have that many cells.” But the numerous cells in the peanut-shaped fossil were not differentiated into organs; they all looked alike. Donoghue now believes the fossils represent a more primitive ancestor of animals. To him they resemble spore sacs formed by modern single-celled organisms called mesomycetozoeans, which sit between animals and fungi on the tree of life. Mesomycetozoeans reproduce by multiplying inside a sac that eventually ruptures, releasing thousands of individuals. If the Doushantuo fossils are more like spore sacs than like animal embryos, that would explain why no adult animal fossils have turned up.

(If they are the first beings that’s as far as they get: They divide, they grow. They divide, they grow).

Did a Sac of Spores Launch the Animal Kingdom?

Xiao, now at Virginia Tech, stands by his original interpretation. He still believes the spheres he studied in 1993 are the embryos of early animals and argues that the peanut-shaped fossils represent a different, unrelated organism. There may be some truth to both men’s viewpoints: The first animals may well have looked more like a sac of mesomycetozoeans than like any modern multicellular creature.

Regardless of how the Doushantuo fossils end up being classified, Donoghue’s observation about their similarity to mesomycetozoeans may tell a lot about ancient animal evolution. The genomes of several mesomycetozoeans have been sequenced, with surprising results. These single-celled organisms possess genes once thought to be a unique evolutionary invention of animals. Some of the genes control receptors called integrins, which help cells attach to and communicate with one another, allowing formation of specialized organs and complex body plans. Iñaki Ruiz-Trillo, a biologist at the Institute for Biological Evolution in Barcelona, believes that in these simpler organisms, integrin genes may contribute to the formation of spore sacs.

What is emerging from this work is a fascinating possible scenario for the humble beginnings of the mighty animal kingdom: A few thousand spore cells in the ocean, poised to scatter like dandelion seeds, may have decided to stick together and continue their experiment in group living for a little while longer. If so, insects, starfish, and even humans may owe their existence to a dust-size spore sac that wouldn’t explode.

[End of transcription]

More of my commentaries:

The rest of the evolution you may observe it in gestation or in the manner of reproduction [amniotic sac, etc.], each species according to its own.

I greatly thank Shuhai Xiao, Philip Donoghue and to John Cunningham for the efforts to carry out these investigations. Their work have given an additional level of credibility to my theory that has evidences all along the pattern of changes: almost at the beginning of evolution with the investigation of this article about the division of cells as it is carried on once the ovule is fertilized by the spermatozoid in the womb.

At the beginning of evolution with the work “The First Cell” of David Deamer as it is mentioned in the “Response to ‘The Angry Evolutionist’”, about the double layered bubble with which the testicles start to make the spermatozoids and with which are born at the ovaries.

In the period of development in testicles, ovaries and spawn, with the work of Lyn Margulis about the symbiosis of bacteria in the article, The Discover interview: Lynn Margulis and the study of Aris Katzourakis about virus in the article “Past Pandemics Are in Our Genes.”

The period of gestation is covered by the work of Steven Jay Gould with the study “Creating the Creators”, as it is mentioned in the article “Response to ‘The Angry Evolutionist’, about the structures of a new theory of evolution.

The seekers of fossils of 100 years ago, that in 1913 found the fossils of Boskops and of fossils seekers that a few years back found a fossilized pelvis that led us to believe that the big headed Boskops were not deformed or sick. They were born that way as it is mentioned in the article “Response to ‘If Modern Human Beings Are So Intelligent, Why Is It That Our Brains Are Schrinking’”, covering a more recent stage of gestation, that is of evolution.

From almost at the end of our evolution the study of “Response to ‘The Angry Evolutionist’”, allowed us to define, the vestiges, the evidences that men and women were united in one body as self reproducing hermaphrodites. This was part of my initial study back in 1965.

From the end of our evolution I addressed the theme of the place of women in science and in everyday life in the articles: Why Science Must be Adapted To Women?, The Dangerous Discovery of Schweitzer and Men, Women, Maybe We Are Different.

Also, from the end of our evolution, I addressed the theme of religion, that for some people it is forbidden. The evidences of our evolution we have them in our bodies, independently of what you believe or do not believe, in this way it is for scientists and atheists. Nevertheless, in the third part of the “Response to ‘The Angry Evolutionist’”, third part, I give the reasons why Believers of the monotheistic religions have also to believe the theory.

As a whole, in my writings I dealt with science, religion, sociology, history-geography-linguistics, anatomy, genetics, epigenetics and very well I could have dealt with many other themes. With the passing of time the themes were amplified as I gathered more information.

Nevertheless, the original bases were never changed whatsoever.

I thank my teachers at the College of the of the Ozarks in Clarksville, Arkansas that encouraged my studies even though apparently they were oriented against religion [I firmly state that the book of Genesis, that is part of the writings of the three monotheistic religions, was changed to say that a male, Adam, was the first human being] and at the end this concept gave backing to the very same book of Genesis. The religious connection of all this information obtained through the search of the truth, given that only the truth shall make us free, led us to the concept that religion, according to the original version of Genesis in Aramean, and science, with this new theory of evolution, are perfectly in accord that the first human being was hermaphrodite, and that there is no such a thing as a common trunk, but that the evolution is repeated in the way of reproducing of each species.

Now, what it is missing is that scientists get to study this theory in order to add the enormous amount of existing information that they already have that does not fit in Darwinism [for example: doctors know infinitely more about embryology than I do and with their information and my theory, their knowledge takes a new dimension.

They can rewrite their embryology books by stages of gestation and they would be giving the world a book of evolution and the basis of a long documental epic movie of animated drawings.

Now, what it is missing is that religious leaders get to study together this theory and the Aramean language in order to add the enormous amount of existing information in new versions of their respective books, adding to begin with, respect for each other.

Available for talks over my theory.

Felix Rocha-Martinez
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Cómo se complicó la vida
miércoles, marzo 13, 2013, 04:48 AM
e59b Cómo se complicó la vida, 13 de marzo de 2013

A continuación se encuentra mi traducción a un artículo de Discover escrito por Douglas Fox que en inglés lleva el nombre de “How Life Got Complicated” (Cómo se complicó la vida). En paréntesis encontrará mis comentarios.

En la provincia china de Guizhou, una delgada franja de roca llena de fósiles más pequeños que las semillas de amapola pudiera revelar el origen de todos los animales que han existido.



Durante décadas, los chinos minaron una capa rica en fósforo de la roca que se adentra en las colinas de la provincia de Guizhou y la utilizaron para fabricar abono para los campos de arroz. Luego, en la década de 1980, varios geólogos notaron fósiles incrustados en esa capa, a la que llamaron “Formación Doushantuo”. Vistos bajo un microscopio, los fósiles eran esféricos y segmentados exquisitamente en su superficie, como una mora. La mayoría de la gente creía que eran algas antiguas.

Fascinado por las formas, un estudiante de paleontología llamado Shuhai Xiao llevó varios cientos de kilos de la roca a Harvard mientras trabajaba en su doctorado allí en la década de 1990. Se dio cuenta de que los fósiles, aunque todos del mismo tamaño, consistían de cantidades diferentes de células: una, dos, cuatro, ocho, y así sucesivamente, hasta alrededor de 1,000, aproximadamente duplicándose con cada incremento. Xiao sabía que era raro que un organismo maduro se quedara del mismo tamaño mientras se sometía a sucesivas rondas de división celular. Sin embargo, los embriones de animales, lo hacen con regularidad. Xiao comparó los fósiles con embriones modernos y llegó a la conclusión de que estaba mirando no a las algas sino a algo mucho más impresionante: los embriones de algunos de los primeros animales de la Tierra.

(Mi teoría especifica: La evolución se repite en el desarrollo [los procesos que se llevan a cabo en los ovarios, los testículos y en las hueveras] y en la gestación [los procesos que se llevan a cabo en la matriz] cada especie de acuerdo a sí misma [página 19 de mi libro “Cicatrices, nueva teoría de la evolución” obtenible virtual en internet en www.e-libro.net] y estos fósiles describen lo que pasa en la matriz justo después de la unión de un espermatozoide con un óvulo).

El descubrimiento de Xiao iluminó un misterio de mucho tiempo. Todos los grupos principales de animales -un reino entero de la vida multicelular que hoy incluye insectos, gusanos, crustáceos, estrellas de mar, anémonas de mar, corales, medusas y vertebrados como nosotros, floreció de repente en el registro fósil durante un espectáculo evolutivo conocido como la explosión del Cámbrico, que ocurrió hace 530 millones de años. Sin embargo, los estudios genéticos de los animales modernos han sugerido que todas estas criaturas evolucionaron de un ancestro unicelular que vivió por lo menos 100 millones de años antes de eso, dejando una enorme brecha entre el origen estimado de animales y la aparición de los primeros fósiles de animales conocidos. Los embriones de Xiao ayudaron a llenar ese vacío.

(El “floreció de repente” no es concepto darwiniano. Esa explosión del cámbrico fue de la transformación de los ediacaranes a seres a partir de los cuales ya es factible reconocerlos como antecesores de las especies presentes. En el caso del ser humano manejo la posibilidad de que el ediacaran de nombre Dikensonia haya mutado, haya sido transformado a un ser parecido al caballito de mar: cabezón, botijón, coludo y sin extremidades como lo explico en el artículo Respuesta a “El evolucionista enojado”, primera parte, en este mismo blog, dejando muy en claro que si no se tiene un patrón de cambios muy bien establecido, jamás sería posible dar con los ancestros de estas criaturas llevando al error de considerar por ejemplo que las tortugas así fueron creadas, sin ancestros. Por favor lea mi artículo Respuesta a “La evidencia de la evolución de la tortuga”. Cualquier otra teoría sobre la evolución que no incluya un patrón de cambios, por más buena que sea, estará incompleta. Por ejemplo: El Ingeniero Electricista Perry Marshall tiene el fabuloso concepto de conjuntar la biología con la computación, pero sus estudios no lo han llevado a un patrón de cambios [al menos que yo sepa]. La teoría se queda corta. No dudo que tarde o temprano pueda deducir el patrón, dado que la biología incluye muchas ramas y alguna de ellas lo haga tropezar con dicho patrón. Sin embargo, ese trabajo ya lo hice. El día que el Ingeniero Perry Marshall se decida a conjuntar mi teoría con la computación de la que es experto, tendremos resultados en el corto plazo y todos ganaremos tiempo).

Un misterio lleva a otro

Los fósiles también plantearon nuevas preguntas. ¿Por qué nunca habían sido descubiertos especímenes adultos de las criaturas? ¿Y era válido comparar el tejido deteriorado, fosilizado con embriones vivos? Philip Donoghue, un colega de Xiao de la Universidad de Bristol en Inglaterra, se preocupó de que la comparación pudiera ser engañosa, ya que la descomposición puede afectar a la estructura de los restos orgánicos. En 2005 se decidió a averiguar si los embriones modernos se deterioraban en algo parecido a lo que Xiao había encontrado. Tomó embriones de camarones de mar, los asfixió, y observó durante 18 meses, mientras se deterioraban en tubos de ensayo con agua de mar. Los resultados fueron exactamente como los fósiles de Doushantuo. "Eso nos dijo que la hipótesis del embrión animal era una buena", dice Donoghue.

(Corroborado, son embriones de animales. Todos los embriones se ven, tienen apariencia de iguales, pero no lo son. Su composición genética es diferente y con posteriores etapas de evolución en donde cada especie lleva a cabo asociaciones de virus y bacterias se diferenciarán).

Pero la identidad de los fósiles no fue resuelta todavía. Unos años más tarde, en 2011, el postdoctorado de Donoghue, John Cunningham inadvertidamente planteó nuevas preguntas sobre ellos. Un día Cunningham sometió a una tomografía de rayos X (un escaneo 3-D) a un fósil Doushantuo y obtuvo una bella imagen de su interior. Este fósil en particular era ligeramente diferente de la mayoría de los otros, en forma de cacahuate en lugar de esférico. La gente había visto los fósiles de forma extraña antes y supuso que eran embriones que habían sido aplastados antes de fosilizar. Pero Cunningham se sorprendió por lo que los rayos X revelaron. En su interior el fósil no estaba aplastado en absoluto. Estaba magníficamente conservado, al igual que los embriones de Xiao, pero en lugar de menos de 1,000 células, contenía medio millón. De un solo golpe, este fósil con forma de maní hizo cambiar el pensamiento de Donoghue. A pesar de los estudios alentadores con embriones de camarones, conjeturó, los fósiles Doushantuo no eran embriones después de todo.

En un embrión, Donoghue, explica, "usted esperaría que desarrollara tejidos, e incluso órganos, para el tiempo que tenga tantas células". Pero las numerosas células en el fósil con forma de maní no se diferenciaron en órganos, sino que todas eran iguales. Donoghue ahora cree que los fósiles representan el ancestro más primitivo de los animales. Para él parecen sacos de esporas formados por los modernos organismos unicelulares llamados mesomycetozoeanos, que se localizan entre los animales y los hongos en el árbol de la vida. Los mesomycetozoeanos se reproducen a través de multiplicarse en el interior de un saco que eventualmente se rompe, liberando miles de individuos. Si los fósiles Doushantuo se parecen más a los sacos de esporas que a embriones de animales, eso explicaría por qué no han aparecido fósiles de animales adultos.

(Si esos son los primeros seres hasta allí llegan: se dividen, crecen. Se dividen crecen).

¿Un saco de esporas inició el reino animal?

Xiao, ahora en la Universidad Tecnológica de Virginia, se queda con su interpretación original. Él todavía cree que las esferas que estudió en 1993 son los primeros embriones de animales y sostiene que los fósiles con forma de cacahuate representan un organismo diferente, sin relación. Puede haber algo de verdad en ambos puntos de vista de los científicos: Los primeros animales es muy posible que más bien parecieran un saco de mesomycetozoeanos que a cualquier criatura multicelular moderna.

Independientemente de cómo los fósiles de Doushantuo terminen siendo clasificados, la observación de Donoghue sobre su similitud con los mesomycetozoeanos puede decir mucho acerca de la evolución animal antigua. Los genomas de varios mesomycetozoeanos han sido secuenciados, con resultados sorprendentes. Estos organismos unicelulares poseen genes que antes se consideraban una invención única evolutiva de los animales. Algunos de los receptores de control de genes denominados integrinos, ayudan a las células adherirse y comunicarse entre sí, permitiendo la formación de órganos especializados y los planes complejos del cuerpo. Iñaki Ruiz-Trillo, biólogo del Instituto de Evolución Biológica de Barcelona, cree que en estos organismos más simples, los genes integrinos pueden contribuir a la formación de sacos de esporas.

Lo que está surgiendo de este trabajo es un fascinante escenario posible para los humildes comienzos del poderoso reino animal: Unos pocos miles de células de esporas en el océano, a punto de dispersarse como las semillas de diente de león, pueden haber decidido permanecer juntas y continuar con su experimento de vivir en grupo por un poco más de tiempo. Si es así, los insectos, estrellas de mar, e incluso los seres humanos pueden deber su existencia a un saco de polvo de esporas que no explotó.

(fin de traducción)

Más de mis comentarios:

El resto de la evolución la pueden observar en la gestación o en la forma de reproducirse [saco amniótico, etc.], cada especie de acuerdo a sí misma.

Agradezco infinitamente a Shuhai Xiao, a Philip Donoghue y a John Cunningham por los esfuerzos para llevar a cabo estas investigaciones. El trabajo de ellos le ha dado un grado adicional de aceptabilidad a mi teoría que tiene evidencias desperdigadas por todo el patrón de cambios: Casi al inicio de la evolución con la investigación de este artículo sobre la división de células tal y como se lleva a cabo una vez que el óvulo es fertilizado en la matriz.
Al inicio de la evolución con el trabajo “La primera célula” de David Deamer tal y como está mencionado en la “Respuesta a ‘El evolucionista enojado’”, sobre las burbujas de doble capa con las que se empiezan los espermatozoides en los testículos y con las burbujas de doble capa con las que nace una hembra en sus ovarios.

En el periodo de desarrollo en testículos, ovarios y hueveras con el trabajo de Lyn Margulis sobre la simbiosis de las bacterias en el artículo “La entrevista Discover: Lynn Margulis”, y el estudio de Aris Katzourakis con el trabajo sobre los virus en el artículo “Las pandemias anteriores están en nuestros genes”.

El período de gestación cubierto por el trabajo de Steven Jay Gould con el estudio “Creando a los creadores”, como está mencionado en la Respuesta a “El evolucionista enojado”, sobre las estructuras de una nueva teoría de la evolución.

Los buscadores de fósiles hace 100 años, en 1913, encontraron a los fósiles boskops y hace pocos años a la pelvis fosilizada que nos lleva a creer que los boskops cabezones no estaban deformes o enfermos sino que así eran paridos como nos lo muestra el artículo “Respuesta a ‘Si los humanos modernos son tan inteligentes ¿por qué nuestros cerebros se están encogiendo?’”, en una etapa de gestación, de evolución, más reciente.

De casi al final de la evolución el estudio de la “Respuesta a ‘El evolucionista enojado’”, nos permitieron definir los vestigios, las evidencias de que hombres y mujeres estuvimos unidos en un solo cuerpo como hermafroditas auto reproductivas. Esto fue parte de mis estudios iniciales allá por 1965.

Del final de nuestra evolución aborde el tema sobre el lugar de la mujer en el aspecto científico y cotidiano en los artículos ¿Por qué la ciencia se debe adaptar a las mujeres?, El descubrimiento peligroso de Schweitzer, en el de Hombres, mujeres: tal vez somos diferentes.

También del final de nuestra evolución abordé el tema de la religión que para algunos es tabú. Las evidencias de la evolución las traemos en el cuerpo, independientemente de que crean o no crean, por lo tanto es para científicos y ateos. Sin embargo, en la “Respuesta a ‘El evolucionista enojado’ doy a conocer las razones por las que los creyentes de las tres religiones monoteístas pudieran aceptar la teoría.

En total, en mis escritos abordo los temas de ciencia, religión, sociología, historia-geografía-lingüística, anatomía, genética, epigenética y bien pudiera haber tratado muchos otros temas. Con el paso del tiempo se ampliaron los temas en la medida en que iba conjuntando más información. Sin embargo, las bases originales no las cambié en lo más mínimo.

Agradezco a mis maestros de College of the Ozarks en Clarksville, Arkansas que alentaron mis estudios aunque aparentemente estaban orientados en contra de la religión [afirmo que al Libro de Génesis, que atañe a las tres religiones monoteístas, lo cambiaron para decir que el hombre, Adán, fue el primer ser humano] y a fin de cuentas este concepto dio respaldo al mismo libro de génesis. La conexión religiosa de toda esta información obtenida a través de la búsqueda de la verdad, dado que únicamente la verdad nos hará libres, nos condujo al concepto de que la religión, de acuerdo con la versión original en arameo de Génesis y la ciencia, con esta nueva teoría de la evolución, coinciden a la perfección de que el primer ser humano fue hermafrodita, de que no hay tal cosa como tronco común, sino que la evolución se repite en la forma de reproducirse de cada especie.

Ahora lo que falta es que los científicos se pongan a estudiar esta teoría para ponerle la cantidad enorme adicional de información que ya existe, que ya tienen, pero que no cabe en el darwinismo, dado que esa información no es de ahí [por ejemplo: los doctores saben infinitamente más que yo acerca de embriología y con su información y mi teoría, sus conocimientos toman una nueva dimensión. Pueden reescribir los libros de embriología por etapas de gestación y le estarían dando al mundo un libro de evolución.

Ahora lo que falta es que los líderes religiosos se pongan a estudiar juntos esta teoría y el arameo para ponerle la cantidad enorme adicional de información que ya existe en nuevas versiones de sus respectivos libros, agregando para comenzar el respeto de los unos para los otros.

Disponible para pláticas sobre mi teoría.

Félix Rocha Martínez
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